Un momento por favor...

Cómo desconectar en vacaciones

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  1. Seguro que a la pregunta ‘¿Qué vas a hacer en vacaciones?’ una de las respuestas que damos más a menudo es ‘Desconectar, quiero desconectar en vacaciones y olvidarme de todo’. Sin embargo, lo que a priori parecía tan sencillo y tan placentero, lo de olvidarse de todo, desconectar el despertador, el ordenador o el móvil, abandonarse al placer de hacer lo que nos gusta o, simplemente, no hacer nada, puede no resultarnos tan sencillo e incluso puede convertirse en algo realmente estresante.

A veces, las vacaciones no son sinónimo de paz y descanso. Seguro que entre nuestros peores recuerdos se encuentran esos días que iban a ser de descanso en la playa y que se convirtieron en una tortura por aquella gastroenteritis imparable o por aquellos insectos insaciables que convirtieron nuestro cuerpo en un auténtico campo de batalla. Estas circunstancias, pese a ser fastidiosas, reconozcámoslo, son inevitables y fuera de las típicas recomendaciones a la hora de comer, de mantener las ventanas cerradas o de utilizar ciertos medicamentos, desde CINEP no podemos hacer mucho más para ayudaros a que estos problemas no os impidan desconectar en vacaciones.

De lo que queremos hablar hoy es de esa incapacidad que tenemos muchas veces para desconectar en nuestras vacaciones. Marcarnos unas expectativas muy altas en estos días de descanso, autoexigirnos demasiados planes en estos días, no ser capaces de pisar el freno en nuestra rutina o no marcar un límite en aquellos elementos que nos mantienen conectados a nuestra rutina diaria, puede hacer que nos seamos capaces de desconectar en verano. ¿Eres de los que en alguna ocasión has vuelto de las vacaciones más cansado de lo que te fuiste y con la sensación de no haber podido desconectar en vacaciones?

Consejos para desconectar en vacaciones

  1. Prepara tu trabajo para tus vacaciones: Ya dedicamos un post a este tema, pero es fundamental que dejemos todo atado en nuestro trabajo. Si no queremos que nos molesten en vacaciones, no provoquemos que lo hagan.
  2. Desconectemos el teléfono, el ordenador y todo lo que nos mantenga atados a nuestra rutina. Quizás tirar el móvil al mar sea una decisión demasiado drástica, pero no es ninguna locura bajar sin móvil a la playa, desactivar el tráfico de datos, establecer unas rutinas de conexión y recordar que el teléfono o el ordenador se inventaron para facilitar nuestras vidas, no para complicarlas más.
  3. Recordemos que la mejor red social es la de nuestro entorno de carne y hueso y que cuando no había wifi, ni whatsapp, ni facebook la gente se relacionaba igual o mejor que ahora a través de algo que se llama ‘conversación’. No es necesario que la gente vea en tiempo real todos nuestros pasos en Instagram, Facebook, Twitter, o whatsapp… seguro que la gente que nos quiere prefiere que le contemos cómo lo hemos pasado en vacaciones a la vuelta, tranquilamente, en una terracita, tomando algo, en vez de maldecirnos al vernos disfrutar mientras ellos trabajan.
  4. Rompe la rutina… Tanto si te has podido escapar unos días como si no has salido de casa, es importante que encuentres el sitio perfecto para descontextualizar, para salir de tu rutina, para desconectar en vacaciones. Como decíamos en el post de la semana pasada Verano sin vacaciones, permítete licencias, haz cosas que no haces normalmente y aprovecha estos días para vivir sin horarios. Y no olvides que haciendo cosas distintas, encontrarás placeres distintos, no renuncies a ellos.
  5. Como defienden muchos expertos disfruta del ‘slow and flow’: las cosas despacio, y que fluyan…O lo que es lo mismo… vive sin prisas… no tienes que llegar a ninguna hora al trabajo, ni tienes una reunión cerrada, ni llegas tarde a recoger a los niños al colegio, ni te cierran la frutería o se te pasa la hora de la clase del gimnasio. Prueba a quitarte el reloj (y a no mirar el del móvil) verás cómo mejora tu vida.
  6. Mantén la concentración en una sola cosa: Sabemos que durante el resto del año somos multitarea, pero en verano, no es necesario. Concéntrate en tu aquí y en tu ahora. No hay nada más importante que la película que estás viendo, la conversación que estás teniendo, tu rato tumbad@ al sol, o la paella que estás preparando para tus amig@s.
  7. Dale vacaciones a los problemas. Eso no significa que seamos unos inconscientes, sino, simplemente, que aparquemos por unos días esas cosas que tanto nos preocupan. Alejarnos de ellos y ser capaces de mirarlos a la vuelta con cierta distancia puede ayudarnos a la hora de encontrarles una solución.
  8. Aprende a desconectar aunque no estés de vacaciones… O lo que es lo mismo, a partir de ahora, procura encontrar placeres durareros para toda la vida y momentos de desconexión durante todo el año. Sabemos que no es fácil pero también sabemos que, cuando lo conseguimos, la vida mejora y mucho!

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