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Adiciones

La característica esencial de las adicciones es la pérdida de control. Se incluyen dentro de las conductas adictivas tanto el consumo abusivo de sustancias psicoactivas que producen dependencia, tales como el alcohol, la heroína, la cocaína, etc., como distintas conductas, tales como el juego patológico, las compras compulsivas, el trabajo, el sexo compulsivo, el abuso de Internet o de las nuevas tecnologías, etc.

Adicción a drogas (alcohol; cocaína; cannabis; etc.)

La persona con una adicción no tiene control sobre su conducta, hecho que se pone de manifiesto en los elementos característicos de toda adicción: un fuerte deseo o un sentimiento de compulsión para llevar a cabo la conducta adictiva; grandes dificultades para frenar la conducta; malestar y estado de ánimo alterado cuando la conducta adictiva es impedida; y persistir en la conducta adictiva a pesar de la clara evidencia de que le está produciendo graves consecuencias a la persona. Las causas de las adicciones son muy variadas, en algunos casos existe vulnerabilidad biológica a las adicciones; y en otros son los factores psicológicos o sociales los que conducen a la adicción. Las consecuencias de las adicciones son muchas y negativas, desarrollando problemas en tres áreas principales de la vida: en tu salud (la estructura del cerebro cambia; efectos físicos como ataques al corazón, problemas de respiración, nauseas, vómitos, dolor abdominal, pérdida de memoria y concentración; trastornos psicológicos y desequilibrios emocionales como depresión, ansiedad, ataques de pánico, alucinaciones, agresividad…); en tu familia (las relaciones familiares se complican); la sociedad (aislamiento). El alcoholismo es un trastorno crónico que incluye problemas de control sobre la bebida. El alcohol es consumido por un alto porcentaje de la población a diario o esporádicamente, dicho consumo se convierta en un problema cuando además de afectar a la persona como patología médica, conlleva alteraciones y conflictos en la vida social y familiar, terminando por convertirse en muchos casos en un problema de salud mental. Los principales problemas que nos encontramos en el alcohólico tienen que ver con el patrón de consumo adquirido. Estos problemas van desde los agudos como la intoxicación o la abstinencia, a problemas desarrollados a lo largo del tiempo como la dependencia y el abuso. El consumo continuado y reiterado de alcohol produce dependencia física, cuyo síndrome de abstinencia puede ser grave o incluso mortal. Los tratamientos psicológicos del alcoholismo pueden estar orientados a la abstinencia completa o a un uso controlado de la bebida, sin embargo su elección está en función de la evaluación previa del problema, los recursos y habilidades de la persona, el grado de patología o secuelas físicas alcanzado, el nivel de exigencias y expectativas del medio social y familiar, y los patrones motivacionales hacia la bebida frente a otras áreas de la vida, entre otros. La intervención psicológica combina programas de autocontrol y multicomponente, junto a entrenamientos en habilidades sociales y de afrontamiento, y diversas técnicas para reducir la ansiedad y el estrés, así como de técnicas para el incremento de la motivación al proceso de cambio. Dependiendo de cada caso, también puede ser necesario completar el tratamiento psicológico con medicación apropiada para aliviar la sintomatología. Hacer una correcta evaluación del caso nos va a permitir diseñar un tratamiento personalizado, tanto a nivel farmacológico como psicológico. No dependas más de ellas para salir adelante. Confía en tus propios recursos y capacidades. Acude a nuestro centro para recibir el apoyo más apropiado a tu adicción concreta, nuestros terapeutas te ayudaran a superarlo.

Dejar de fumar

La nicotina es la sustancia causante a nivel biológico de la adicción y la dependencia del tabaco, si bien en tal adicción también influyen factores de tipo social y psicológico, dado que fumar es en sí mismo una experiencia aversiva, hasta que con la práctica no se ha desarrollado un efecto de tolerancia a la nicotina, para convertirse entonces en una experiencia reforzante que se irá generalizando a multitud de situaciones y contextos. El inicio del tratamiento para dejar de fumar debe contar primero con la decisión y la motivación necesarias por parte del fumador, ya que quien no quiere dejar de fumar no podrá beneficiarse de ninguna técnica para hacerlo. Para ello el fumador que desea dejar de serlo debe primero tener claro sus objetivos y planteárselos de manera realista. Antes de llegar a la decisión firme de dejar de fumar, el fumador puede pasar por varias fases, las cuales deben estar guiadas por el profesional. Los programas actuales para dejar de fumar, incluyen diferentes técnicas para acompañar y ayudar al fumador durante el proceso de deshabituación, desde la preparación, la reducción del consumo de tabaco, la elección del momento del abandono definitivo, el mantenimiento de la abstinencia, la prevención de la recaída, y las posibles estrategias a tomar ante una posible recaída. En nuestro centro realizamos una terapia para dejar de fumar totalmente individualizada que explora y trata los aspectos particulares y personales por los que fumas en la actualidad. Nuestra terapia para dejar de fumar integra técnicas como la hipnosis clínica, que nos permiten trabajar tanto los factores conscientes como los inconscientes que hacen que fumes.

Adicción a internet y nuevas tecnologías

Las tecnologías de la información como Internet, o los teléfonos móviles, han supuesto una revolución no sólo en la inmediatez y las posibilidades de compartir información, sino muchos de nuestros hábitos cotidianos a la hora de comunicarnos con otras personas, así como de distribuir nuestro tiempo. La gran versatilidad y capacidad de las nuevas tecnologías pueden llegar a generar en algunas personas una cierta pulsión de dependencia, o exclusividad respecto a otras actividades que antes hacían. Pasarse el día delante del ordenador, jugando o chateando, trabajando o intercambiando información, puede no tener porque ser ningún problema, sin embargo, cuando se declinan responsabilidades hacia uno mismo o los demás, se empieza a faltar a las propias obligaciones, o se descuidan las relaciones sociales con el entorno para dedicarse exclusivamente al ordenador a Internet o mandarse mensajes por el móvil, se puede pensar que la persona ya no es enteramente libre para usar o dejar de usar esos medios de comunicación o entretenimiento, y es posible que, como en otros comportamientos que generan adicción, el alejamiento del ordenador o del móvil se viven con una gran ansiedad, pensamientos e imágenes recurrentes y obsesivas, de tal manera que tal malestar emocional solo se alivia cuando la persona retoma la actividad con estos equipos. Será necesaria una evaluación pormenorizada en los diferentes ámbitos y capacidades del individuo para saber si la adicción está motivada por compensación hacia los déficits en otras áreas, y se corresponde entonces un entrenamiento y desarrollo de otras habilidades y motivaciones ligadas a la propia autoestima e ideas de superación que solvente progresivamente tales carencias, ampliando el abanico de actividades e intereses. En nuestro centro realizamos terapias que te ayudarán a dejar tu adicción a Internet y/o a las nuevas tecnologías.

Adicción al juego (Ludopatía)
La característica esencial del la Ludopatía o juego patológico es que el paciente se ve empujado por un incontrolable y abrumador deseo de jugar, llegando a alterar la vida personal, familiar o laboral. Es también característico que cuando la persona con ludopatía no está jugando pase gran parte del tiempo planificando cuando va a jugar de nuevo o pensando cómo puede conseguir dinero para poder jugar de nuevo. Esta problemática no se instaura de golpe sino que se va implantando poco a poco de forma que un jugador habitual deriva en patológico casi sin darse cuenta. Algunas de la causas por las que se desarrolla una ludopatía son: Aumento de adrenalina, cuando has ganado, te ha hecho sentirte bien y querer más y más; soledad actual o vida social casi nula, ante el aburrimiento, has buscado esta solución; daño emocional, cualquier adicción puede ser una forma de escapar de problemas emocionales, sentimientos negativos y situaciones anómalas de tu vida; dinero fácil, si lo has ganado fácilmente en alguna ocasión, crees que puede volver a ocurrir; ansiedad y depresión que te hace acudir a adicciones; historia familiar, un padre o madre que ha jugado previamente podría influir en las adicciones de sus hijos. La intervención psicológica debe ir encaminada no sólo a buscar la abstinencia o un uso controlado del juego por parte de la persona a través de la recuperación del control y la modificación de la ilusiones sobre juego, sino la evaluación e intervención en el resto de áreas y problemas asociados de la persona para ver hasta qué punto están afectadas las relaciones familiares, laborales, sociales, y evaluar en qué grado pueden estar dándose otro tipo de patologías. La terapia para la adicción al juego está muy cerca de ti. En nuestro centro, te ayudamos a que puedas vivir la vida que deseas. Ya has dado un paso, acudir a nuestra web. Sigue dando más pasos y llámanos para concertar una cita.

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