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Problemas en la Infancia y adolescencia

La infancia y la adolescencia es un momento especialmente importante en el desarrollo humano y puede comportar la aparición de un conjunto de alteraciones que son exclusivos en esta edad. La variedad de trastornos que pueden aparecer durante estas etapas pueden ser muy amplia, y casi tan extensa como la propia problemática que presenta el adulto, aunque la expresión de sus signos y sintomatología se ajuste a las características propias de las edades en las que aparecen, sucediendo precisamente que determinados trastornos van a estar específicamente vinculados a una determinada etapa en el desarrollo.

En CINEP disponemos de un equipo de terapeutas especializados en psicología infantil y de adolescencia con una amplia experiencia en atender problemas como los siguientes: Problemas de comportamiento; Ansiedad y miedos; Depresión; Acoso Escolar (Bullying); Dificultades de aprendizaje y fracaso escolar; Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH); Dificultades de relación y habilidades sociales; Autoestima e Inseguridad; Trastornos del sueño (terrores nocturnos y pesadillas); Problemas de alimentación.

Problemas de comportamiento

Una de las principales dificultades y preocupaciones de los padres es saber cómo manejar las conductas de sus hijos para poder hacer frente a problemas de conducta cómo la agresividad, la impulsividad, la ira, la desobediencia, las rabietas, la rebeldía, la sumisión, la timidez y, en general aquellos problemas que interfieren en el desarrollo del niño y en el medio en el que se desenvuelve como en la familia, en el colegio, en su grupo de amigos y en la sociedad en general. Desde CINEP, los psicólogos infanto-juveniles realizan la intervención ante este tipo de problemas con el niño y con la familia para orientar y asesorar a los padres sobre el manejo más eficaz de las conductas del niño y desmontar los intentos de solución que están llevando a cabo y están resultando ineficaces o incluso en algunas ocasiones nocivos.

Ansiedad y miedos

La diferencia fundamental entre los miedos evolutivos con respecto a los miedos desadaptativos o ansiedad infantil consistiría en que, estos últimos, interfieren de modo importante en el funcionamiento de los niños en algún área (familia, amigos, colegio…) o se manifiestan con una elevada intensidad. En relación al miedo y la ansiedad, los niños atraviesan en el curso de su desarrollo por diferentes fases evolutivas en cuanto al tipo de objetos y situaciones a las que suelen desarrollar miedo o ansiedad. El miedo natural en el niño cumple un mecanismo de protección, evitando la ocurrencia de diferentes peligros. Al mismo tiempo que aparecen a determinadas edades, desaparecen una vez cumplida su fase evolutiva. Sin embargo, cuando estos miedos son reforzados, aprendidos o generalizados por influencia del ambiente familiar, pueden llegar a convertirse en crónicos y/o plantear determinados problemas de adaptación. El equipo de psicólogos infanto-juveniles de CINEP, utiliza técnicas para disminuir la ansiedad y aumentar la competencia del niño en la situación que se asocia con la ansiedad. El abordaje terapeútico se basa en una evaluación integral del niño/adolescente y de la familia, ya que de los resultados de esta evaluación se obtendrá la información para proponer un plan de acción con las técnicas necesarias para conseguir un cambio.

Depresión infantil y del adolescente

Al igual que los adultos, los niños y adolescentes pueden tener problemas de estado de ánimo. La depresión es un trastorno emocional mantenido en el tiempo que se caracteriza por variados síntomas a diferentes niveles: emocional, conductual, cognitivo y somático. La depresión infantil puede estar enmascarada, por eso debemos estar atentos a ciertos síntomas: Tristeza, cambios bruscos de humor, aumento de la irritabilidad, pérdida de interés por actividades que antes les gustaban, aburrimiento constante, aislamiento social, problemas para dormir y/o pesadillas, pérdida de peso y/o apetito, disminución importante del rendimiento escolar. El tratamiento de la depresión infantil consiste en enseñar a los niños habilidades para moderar sus síntomas, habilidades de solución de problemas para afrontar las dificultades cotidianas y ayudarles a procesar la información de una forma más adaptativa. Desde CINEP ofrecemos la combinación de varías técnicas que permiten al psicólogo trabajar los aspectos cognitivos, conductuales y emocionales de la depresión infantil.

Acoso Escolar

El acoso escolar se defina como una conducta agresiva que se mantiene a lo largo del tiempo y que ejercen un@s chic@s hacia algún compañero del colegio con el fin de hacerle daño, humillar o incomodar. En los casos de bullying se manifiesta una relación desigual entre la víctima y el agresor, ya que la víctima es más débil o no tiene recursos para hacer frente a la agresión pues se siente incapaz de defenderse o de hacer algo para evitar dicho acoso. El acoso escolar puede ir desde la agresión física y verbal hasta la exclusión social produciendo un gran nivel de sufrimiento y consecuencias psicológicas importantes. Es difícil explicar cómo se inicia un proceso de acoso escolar, ha pasado de ser contemplado como un fenómeno circunstancial propio de la inmadurez de las relaciones entre niños y adolescentes a convertirse en una cuestión altamente preocupante por la alta incidencia con que se está produciendo. La mayoría de las veces los padres y los profesores son los últimos en enterarse de lo que les ocurre, la vergüenza que tienen y/o el miedo a las represalias provocan que lo oculten. De una forma u otra, hay algunos signos que te ayudarán a detectar si tu hijo está pasando por esta situación:

 -Cambios en el comportamiento del niño.

 -Cambios de humor

 -Tristeza, llantos o irritabilidad

 -Perdida de autoconfianza

 -Disminuye el rendimiento académico

 -Pesadillas, cambios en el sueño y/o apetito

 -Dolores somáticos, dolores de cabeza, de estómago, vómitos

 -Pierde o se deterioran sus pertenencias escolares o personales de forma frecuente

 -Aparece con golpes, hematomas o rasguños

 -No quiere salir, ni se relaciona con sus compañeros

 -No acude a excursiones, visitas, etc…, del colegio

 -Quiere ir acompañado a la entrada y a la salida

 -Se niega o protesta para ir al colegio.

Estos signos o síntomas no siempre indican que el niño está siendo acosado, pueden tener su base en otro problema, pero no obstante, si notas algunas de estas señales, lo ideal es que hables con tu hijo sin presionarle demasiado y que te mantengas al tanto de los cambios en su comportamiento. Es importante que desde el primer momento sepa que puede contar con tu apoyo incondicional.

Las consecuencias del acoso escolar son numerosas y graves: fracaso y dificultades escolares, alto nivel de ansiedad, miedo a ir al colegio, déficit de autoestima, cuadros depresivos, intentos de suicidio, autoimagen negativa, desesperanza e indefensión.

Hay ocasiones en que el acoso se extiende a Internet (ciberbullying), sobre todo cuando se trata de adolescentes, se trata de una forma de acoso especial que puede venir acompañada o no de la violencia física en el ámbito escolar pero que causa igualmente profundas heridas emocionales.

Los psicólogos especialistas de CINEP persiguen como primer objetivo lograr que cese el acoso, interviniendo en el medio escolar y familiar. Los profesionales trabajarán para restablecer la autoestima y la confianza de la víctima, dotándole de estrategias de afrontamiento adecuadas.

Dificultades de aprendizaje y fracaso escolar

Una de las cuestiones que más preocupan a los padres, los profesores y la sociedad en general, es el fracaso escolar. Las causas son múltiples, estas son las más frecuentes:

  • Trastornos de aprendizaje: destacando en importancia la dislexia.
  • Trastorno por déficit de atención con hiperactividad.
  • Factores emocionales, motivacionales e intelectuales: depresión, baja autoestima, trastornos de ansiedad, situaciones estresantes (muerte o enfermedad de un ser querido, abandono, separación, estilo educativo de los padres, etc.), niños con altas capacidades (superdotado).
  • Déficit de habilidades, estrategias y técnicas de estudio inadecuadas.

Para resolver con éxito los problemas escolares es importante evaluar y diagnosticar la causa de la dificultad en el aprendizaje. De este modo podemos llevar a cabo un tratamiento individualizado ofreciendo en cada caso las estrategias más adecuadas para conseguir unos buenos resultados. Desde CINEP los psicólogos infanto-juveniles han visto la importancia de dotar al niño de técnicas y estrategias que le permitan aprender de forma eficaz a través de técnicas de estudio, con el objetivo de desarrollar en el niño/adolescente una sensación de competencia y afrontamiento que incidirá positivamente en su autoestima y motivación para el cambio.

Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad es un trastorno del comportamiento que se caracteriza por síntomas de desatención, hiperactividad, impulsividad o inquietud motora. Los síntomas que pueden aparecer en los niños que presentan este trastorno pueden ser los siguientes:

  • Síntomas relacionados con hiperactividad: El niño está inquieto, se retuerce en el asiento; se levanta del asiento en situaciones en las que debería estar sentado, como por ejemplo en clase; con frecuencia corre o salta en situaciones en las que no es apropiado; está continuamente moviéndose y tocándolo todo; le cuesta jugar tranquilamente; habla en exceso (verborrea).
  • Síntomas relacionados con la impulsividad: Al niño le cuesta esperar su turno; suele interrumpir las actividades de los demás, como por ejemplo cuando están jugando o hablando; responde antes de que terminen de formularle una pregunta.
  • Síntomas relacionados con el déficit de atención: Con frecuencia no presta atención a los detalles o comete errores por descuido en las actividades escolares; le cuesta prestar atención a las tareas escolares o a los juegos; a menudo parece no escuchar cuando se le habla; suele dejar las tareas sin terminar y le cuesta seguir instrucciones; se distrae fácilmente con estímulos externos; no le gusta o evita realizar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido, como por ejemplo tareas escolares o domésticas; suele perder objetos como libros, lápices, juguetes, etc.

Desde CINEP te ofrecemos una tratamiento combinado para el Trastorno por déficit de atención e hiperactividad, incluyendo terapia psicológica, intervención psicopedagógica y en el caso de que fuese necesario, orientación familiar y tratamiento farmacológico.

Dificultades de relación-habilidades sociales

La seguridad en uno mismo es clave para desarrollarse y crecer como persona. En el caso de los niños y adolescentes, es fundamental que les dotemos de las mejores herramientas para que se relacionen eficazmente consigo mismos y con su entorno. Los problemas para relacionarnos con los demás se inician en la infancia. Lo que se aprende de las relaciones mientras crecemos, cómo nos tratan o lo que observábamos en las conductas de los adultos, se convierte más tarde en una conducta. También pueden existir otros factores que puedan contribuir a mantener esos problemas para relacionarnos como pueden ser: ser tímido; tener baja autoestima; o incluso padecer algún tipo de trastorno de personalidad que haga aislarte de los demás.

Para reducir los problemas en las relaciones sociales debemos buscar las herramientas más adecuadas por ello los psicólogos de CINEP te ayudarán a que te sientas mejor en tus relaciones sociales y seas capaz de disfrutar más, de conseguir más amigos, incrementar tu autoestima y expresar tus opiniones.

Autoestima e inseguridad

La autoestima es la capacidad que tenemos de valorarnos por ser quienes somos. Un niño con una sana autoestima no se cree mejor que nadie sino que aprende a aceptarse con sus defectos y virtudes. Desarrollar la seguridad en uno mismo es algo muy útil para que el menor ingrese en la edad adulta con garantías de éxito. A continuación presentamos algunos factores más frecuentes que llevan a un niño y/o adolescente a tener una baja autoestima:

  • Hijos de padres separados/divorciados que han viviendo dicha separación con mucha confusión.
  • Con dificultades de aprendizaje que puedan hacer que se sientan inferiores a los demás niños.
  • Los niños no pasan el tiempo que necesitarían con sus padres.
  • Una excesiva protección hace que el niño no aprenda a ser autónomo y sienta que no puede sólo y/o que no confían en él.
  • Cuando se siente presionados y con miedo a no cumplir las expectativas de los demás.
  • Víctimas de acoso escolar.
  • Apego inseguro con sus figuras parentales.
  • Sufrir rechazo por los demás hace que la inseguridad aumente.
  • Los cambios hormonales ya que durante la adolescencia dan mucha importancia al aspecto físico.
  • No dejarles crecer ni tomar decisiones por sí mismo.
  • Fracaso escolar.

Los síntomas más frecuentes, entre otros, que pueden presentar los niños y/o adolescentes con una baja autoestima son los siguientes:

  • El niño se frustra fácilmente con cualquier reto no conseguido.
  • Suelen ser pesimistas.
  • Son muy críticos con ellos mismos.
  • Rehuyen del contacto visual.
  • Evitan contacto físico.
  • Evitan situaciones sociales.

Desde CINEP recomendamos empezar a intervenir para solucionar el problema cuanto antes para evitar problemas emocionales, por ello los psicólogos infanto-juveniles trabajan con las técnicas más eficaces para solucionar los problemas de autoestima en niños y adolescentes.

Trastornos del sueño (terrores nocturnos y pesadillas)

El sueño ocupa una parte importante en la vida del niño. Los trastornos del sueño en niños, son frecuentes y, aunque no suelen tener consecuencias graves, son bastante molestos para la familia. Son habitualmente provocados por circunstancias ambientales y generalmente se remedian con breves y sencillas intervenciones terapéuticas que lleva a cabo el psicólogo infantil e informando a los padres de sencillas técnicas para que el niño adquiera hábitos saludables. Los terrores nocturnos aparecen normalmente a los 2 ó 3 años, pero pueden presentarse hasta los 12 años. Durante estos episodios el niño experimente momentos de llanto intenso y miedo, mostrándose agitado, angustiado y con dificultades para conciliar el sueño. Los niños que experimenta terrornes nocturno no suelen recordar nada de lo sucedido. Generalmente suelen resolverse de forma espontánea, pero cuando no es así, será necesario realizar un tratamiento psicológico para abordar los problemas que pueden estar generando tensión en el niño como problemas en casa, problemas en el colegio, etc. El equipo de psicólogos infantiles de CINEP realizará una evaluación detallada del problema obteniendo información de los padres sobre el desarrollo del sueño del niño y las prácticas que han ido poniendo en funcionamiento hasta el momento. Tras obtener toda la información del caso la intervención se adaptará a las necesidades de cada niño y de sus padres.

Problemas de alimentación

Los trastornos de alimentación son cada día más frecuentes y preocupantes en nuestra sociedad, sobre todo porque suelen aparecer en edades muy tempranas, durante la adolescencia y la juventud. La familia tiene un papel fundamental para la prevención, detección y tratamiento de estas enfermedades. En nuestra sociedad ha aumentado la preocupación por el aspecto físico, convirtiéndose la delgadez en el ideal de belleza. Por ello es tan importante que enseñemos a nuestros hijos a valorarse por cualidades distintas al físico, como la generosidad, la empatía, las habilidades sociales, etc. Para que una persona desarrolle un trastorno de alimentación deben darse una serie de factores relacionados con características psicológicas de cada individuo, el contexto familiar y social, acontecimientos vitales, etc Si creemos que alguien de nuestro entorno puede estar padeciendo algún tipo de trastorno alimenticio, lo mejor es que lo hablemos con esa persona, intentando en todo momento ponernos en su lugar y tratando de entender sus miedos y preocupaciones. También es muy importante que recibamos información de profesionales para poder ayudar a estas personas y prestarles nuestro apoyo para que acudan a los profesionales que le van a ayudar a superar esta enfermedad. Desde CINEP los psicólogos especialistas en trastornos alimenticios elegirán el tratamientos más adecuado en cada caso, una vez diagnosticado el trastorno y dependiendo de las características personales, la gravedad y el tipo de enfermedad que padece el paciente.

Trastornos del desarrollo

Un trastorno de desarrollo muestra un retraso a nivel físico, cognitivo o mental. A continuación aparecen los más comunes: ? Autismo. El niño tiene problemas con la interacción social y en ocasiones puede mostrar algo de retraso mental. ? Trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Es un trastorno del comportamiento que se caracteriza por síntomas de desatención, hiperactividad, impulsividad o inquietud motora. ? Síndrome de Tourette. Es un trastorno neurológico caracterizado por movimientos involuntarios repetidos (tics). ? Problemas de comportamiento. Los problemas de conducta pueden comenzar cuando el niño muestra hostilidad y agresividad hacia personas de su entorno o cosas. ? Enuresis. Cuando el niño no controla sus esfínteres y dada la edad que tiene debería controlarlo. Dependiendo del trastorno la causa puede ser neurológica, que se puede solucionar en muchas ocasiones con la medicación adecuada, o consecuencia de alguna experiencia que haya podido influir en el desarrollo del niño. Desde CINEP te ofrecemos a nuestro equipo de psicólogos especializados para que puedan ayudarte a encontrar la solución que estás buscando para que tu hijo crezca de forma sana, con la utilización de técnicas adecuadas a cada caso en concreto. Si tu hijo padece alguno de estos trastornos no dudes en llamarnos para poder darte las soluciones más adecuadas al caso.

Trastornos del Lenguaje
Los trastornos del lenguaje son problemas que se detectan rápidamente por padres y profesores en el medio escolar. Estas deficiencias del habla o del lenguaje deber ser tratadas para recuperar un estadio comunicacional normal en el niño. Dentro de los trastornos del lenguaje, la tartamudez o disfemia es un trastorno del lenguaje que se caracteriza por repeticiones frecuentes o prolongaciones de sonidos o sílabas, así como otras alteraciones en la fluidez del habla tales como pausas dentro de una palabra, bloqueo silencioso o sonoro, sustitución de ciertas palabras por otras que se evitan, interjecciones, excesiva tensión física al pronunciar determinadas palabras y repeticiones de monosílabos. El inicio de la tartamudez se produce generalmente entre los dos y los siete años. Algunos niños sufren durante algunos meses alteraciones en el habla que se resuelven de forma espontánea. Si consideras que tu hijo necesita ayuda y un tratamiento no dudes en llamarnos. El equipo de profesionales de CINEP trabajará para que tu hijo mejore.

talleresEn CINEP impartimos talleres para padres y madres, y ofrecemos sesiones de asesoramiento individual para acompañar a las familias en aquellas dificultades relacionadas con la educación y la crianza.

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